Albondigas de calabaza y queso



Estamos en plena temporada de calabaza, una de mis verduras invernales favoritas. Me encanta hacer cremas y risottos con ella, pero últimamente he experimentado esta receta de albóndigas vegetarianas y son una maravilla! El secreto está en el contraste que crea el dulzor de la calabaza con salado del queso (yo he usado caciocavallo, un provolone del sur de Italia) y el umami del parmigiano. Increible. ¡Probar para creer!


Vamos a ello.


Ingredientes

  • 400 g calabaza limpia

  • pan rallado

  • 20 g parmigiano rallado

  • queso en cubitos para el relleno (el provolone queda muy bien)

  • 1 diente de ajo

  • tomillo


Procedimiento


Precalentamos el horno a 200 grados.

Limpiamos y cortamos la calabaza y la ponemos en una bandeja de horno. Añadimos aceite de oliva virgen extra, sal, tomillo y un diente de ajo en láminas. Horneamos 30 min a 200 grados.


Con un tenedor machacamos la calabaza (o la ponemos en un mixer si queremos una masa más lisa y homogénea). Añadimos el parmigiano y el pan rallado (sirve para darle más consistencia para que sea más fácil trabajar las bolitas, 3 cucharadas debería ser suficiente).


Vamos a darle forma. Cogemos un poco de masa, le damos forma con las manos y en el medio ponemos un cubito de queso, y cerramos bien para que no se salga.


Pasamos las albóndigas por pan rallado. (si queréis un resultado aún más crujiente, os recomiendo usar harina de maíz).


Freímos en aceite de oliva 3 minutos por cada lato. (Para una versión light se pueden hornear con un chorrito de aceite a 180 grados 20 min.


Y a comer! :)