Empanada de cebolla caramelizada al vinagre balsámico

Esta “empanada” nace como idea para un pic-nic, porque es cómoda para comer con las manos y al día siguiente está aún más rica! La idea inicial era hacer una tarte tatin, pero para el pic-nic me pareció mejor idea “taparla” con otro rollo de masa quebrada. Esto para que sepáis que podéis hacerla de las dos maneras.

Las cebollas caramelizadas con mantequilla, tomillo y vinagre balsámico quedan BRUTAL. Yo he usado cebollas rosadas y chalotas. Se puede hacer con cebolla morada también, pero si encontráis una variedad más suave y dulce es mejor.


Ingredientes:
  • 2 rollos de masa quebrada (o hojaldre si la coméis en el mismo día)

  • 2-3 cebollas

  • 5 chalotas

  • 3 cucharadas de vinagre balsámico (envejecido mejor)

  • 1 cucharada de azúcar moreno

  • 1 cucharadita de sal

  • 50 g mantequilla

  • 2 ramitas de tomillo fresco

  • 200 g queso Emmental


Preparación:

Empezamos pelando y cortando la cebolla. La partimos en 8 para obtener unos pétalos como en la foto. Hacemos lo mismo con las chalotas.


En una sartén antiadherente derretimos la mantequilla y añadimos el tomillo para aromatizarla.


Añadimos los pétalos de cebolla, salamos y dejamos dorar a fuego alto unos 7-8 minutos. Pasado ese tiempo bajamos la llama y añadimos el azúcar. Mezclamos bien y dejamos cocinar a fuego bajo unos 15 minutos. Finalmente, añadimos el vinagre y dejamos otros 5 minutos.

Preparamos el molde (de 24 cm) poniendo en la base una capa de mantequilla para que la masa no se pegue. Rellenamos con la cebolla y añadimos por encima el queso Emmental rallado. Tapamos con otro rollo, cortamos la masa en exceso y sellamos para que no salga el relleno.





Precalentamos el horno a 200 grados y horneamos 25- 30 minutos, mejor en la parte inferior del horno.


Dejamos enfriar al menos media hora y listo! Os juro que es una delicia :)