Gnocchi alla gricia

¿Quieres sorprender a lo grande? ¡Prepara este plato!


A estas alturas muchos ya conoceréis la Carbonara auténtica, pero que pasa con su prima hermana Gricia? Las dos recetas pertenecen a la misma familia, la de los clásicos de la cocina romana:

  • Amatriciana (guanciale, tomate y pecorino)

  • Carbonara (guanciale, huevo y pecorino)

  • Cacio e pepe (pecorino y pimienta)

  • Gricia ( cacio e pepe + guanciale)


Todas, como verás, tienen en común el queso Pecorino Romano, un queso de oveja curado muy potente y salado. Si te estás preguntando donde comprarlo en España no te preocupes porque hoy en día se encuentra en muchos supermercados como Alcampo, Carrefour o El Corte Inglés. Para este tipo de preparación yo me encuentro muy bien con el que viene embolsado, porque está rallado de la manera ideal (en polvo, no escamas).


Otro ingrediente que todas tienen en común (menos la cacio e pepe) es el guanciale, carne curada de cerdo (la mejilla) que aquí corresponde a la papada ibérica. Visualmente recuerda el tocino o la panceta, pero su sabor es más intenso y especiado.

Este puedes encontrarlo en la mayoría de tiendas italianas o en algún mercado en puestos especializados.

Si nunca lo has probado, te recomiendo hacerlo porque te va a encantar.




Ahora que conoces los dos protagonistas de esta receta, vamos a ver mi versión con gnocchi. (la receta tradicional es con spaghetti).

Aquí tienes la receta de los gnocchi de patatas caseros.


Ingredientes:

Para 4 personas:

  • 1 kg de gnocchi

  • 250 g de guanciale (con pimienta)

  • 80 g pecorino romano rallado


Procedimiento:


Si vas a usar gnocchi comprados te ahorras gran parte del trabajo, pero si quieres prepararlos con tus manos (y te aseguro que es otra historia) aquí tienes la receta


Para la parte crujiente del plato:

Limpiamos el guanciale quitandole la piel y dejando la parte especiada de arriba.

Lo cortamos en tiras.


Calentamos una sartén y echamos el guanciale. Lo vamos a cocinar a fuego mínimo para que sude, suelte la grasa y quede crujiente.

Cuando lo tengamos así lo escurrimos y guardamos. Dejamos una parte de la grasa en la sartén, nos sirvirá para saltear los gnocchi.


Pasamos al queso. Rallamos finemente el pecorino y lo ponemos en un bol. Añadimos unas cucharadas de agua caliente hasta formar una pasta densa, como en la foto.


Ponemos agua a hervir, salamos y echamos los gnocchi. Estarán listos cuando empiecen a flotar.


Volvemos a encender la sartén con la grasa del guanciale y los escurrimos directamente ahí.

Salteamos y añadimos un cazo de agua de la cocción. Veréis que se volverá muy cremoso.


Apagamos el fuego y añadimos la pasta de queso pecorino. Mezclamos todos delicadamente y como por magia... obtenemos esto!