Tiramisù

Os traigo la receta del postre italiano más amado en el mundo.

Es súper sencilla, no lleva horneado y es ideal para cualquier ocasión!




Claves para que te quede un tiramisù de diez:

Prepara el café antes y déjalo enfriar. No eches azúcar, el contraste del amargor del café con la crema dulce de mascarpone te encantará!


Es importante que los huevos sean muy frescos y estén a temperatura ambiente.


Al mezclar las claras montadas con la crema de yemas y mascarpone, hay que hacer movimientos suaves de abajo a arriba para que no se desmonten.


Déjalo en la nevera unas horas antes de consumirlo, aunque también lo puedes preparar el día anterior y así estará más asentado aún (es lo que suelo hacer yo).


Ingredientes:


  • 300 g bizcochos savoiardi o soletillas

  • 300 ml café sin azucarar

  • 100 g azúcar

  • 500 g mascarpone

  • 4 huevos


Procedimiento:


Empezamos preparando el café, que como he dicho antes lo hacemos con tiempo para que se enfríe y no echamos azúcar.


Cogemos dos boles y separamos las yemas de las claras. Las claras las montamos a nieve y guardamos.

A las yemas añadimos el azúcar y montamos hasta que esté cremoso.

A este punto añadimos el queso mascarpone y mezclamos.


Por último incorporamos poco a poco las claras, haciendo movimientos suaves de abajo a arriba para que no se desmonten.


Antes de empezar a montar el tiramisù nos aseguramos que tengamos todo lo que necesitamos:

  • café en un bol

  • crema de mascarpone

  • bizcochos soletillas

  • bandeja

Empezamos con una capa de crema, seguimos con una de bizcochos que hay que bañar en el café (no mucho rato, si no el tiramisú se queda muy liquido) y repetimos capas de crema y bizcochos hasta terminar los ingredientes.


Lo que recomiendo a este punto es guardarlo en la nevera unas horas.


Al momento de servirlo (no antes!) espolvoreamos cacao amargo y... a disfrutar!